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UNA MANIOBRA PARA QUE EL FISCAL SIGA HUYENDO | Stornelli desconocerá por quinta vez el llamado a indagatoria

El fiscal Stornelli se basó en escuchas ilegales difundidas por medios oficialistas para anunciar que nuevamente no se presentará ante el juez Ramos Padilla quien lo investiga por espionaje y extorsión. Las llamadas son del 18 y 19 de enero, mientras la extorsión al empresario Etchebest fue el 8 de enero, tras una reunión entre Stornelli y D’Alessio.
La alianza judicial–política–mediática alineada con Cambiemos se lanzó durante el fin de semana y este lunes a la realización de una maniobra burda. Al unísono, dos canales difundieron escuchas robadas de conversaciones mantenidas por personas que están presas en el penal de Ezeiza y, sobre esa base, el imputado–rebelde Carlos Stornelli anunció que desconocerá la quinta convocatoria a prestar declaración indagatoria en Dolores, pese a que pesa sobre él una montaña de pruebas. Stornelli usó los programas televisivos para hacer una presentación, que no tiene nada de novedosa, ante el juez Claudio Bonadio. En el escrito pidió que se indague a Eduardo Valdés, Juan Pablo Schiavi, Roberto Baratta y Carlos Zelkovicz, las personas cuyas voces aparecen en las escuchas, a quienes les atribuye un complot en su contra. La jugada es grotesca porque las primeras llamadas se produjeron el 18 y el 19 de enero de este año, cuando la extorsión al empresario Pedro Etchebest se había concretado el 8 de enero, en Pinamar, tras una extensa reunión entre Stornelli y el falso abogado Marcelo D’Alessio. PáginaI12 se comunicó con quien fue el abogado de Etchebest en ese momento y confirmó que, después del encuentro de Pinamar, les contó a varias personas que tenía los videos, audios y mensajes de texto con las pruebas de la extorsión de D’Alessio–Stornelli. Además, les adelantó que haría la denuncia en los días siguientes.

Este domingo llamó la atención que se repitieran las escuchas de conversaciones grabadas a dos detenidos en Ezeiza, en los programas políticos de la noche. Lo llamativo es que no había ninguna novedad porque las transcripciones de esas escuchas ya se habían utilizado hace dos meses.

La sorpresa por la repetición quedó esclarecida este lunes cuando el abogado de Stornelli, Roberto Ribas, anunció que el fiscal no se presentará en Dolores el viernes próximo, faltando a la quinta citación de un juez federal. El plantón se produce después de que la Cámara ratificara al magistrado en la causa y confirmara también el estado de rebeldía de Stornelli. Un fiscal que no está a derecho.

«Teníamos razón cuando decíamos que no queríamos concurrir a la jurisdicción del juez Ramos Padilla», sostiene el escrito presentado ayer por Stornelli, dejando en claro que no va a ir a Dolores. O sea que el fiscal usó los dos programas orquestados el domingo para continuar su fuga. La coalición mediática–judicial–política apareció al desnudo y en defensa del fiscal más cercano a la Casa Rosada y al presidente Mauricio Macri.

Sin novedades

Fue asombroso lo ocurrido el domingo:

  • Esas mismas escuchas ya fueron utilizadas hace dos meses para justificar causas judiciales iniciadas por Elisa Carrió, Maria Zuvic, Paula Oliveto y el propio Stornelli. Diputadas y fiscal dijeron que recibieron sobres, de origen anónimo, que contenían las transcripciones de las escuchas.
  • Sobre esa base trataron de contrarrestar la causa de Dolores diciendo que todo fue un complot armado desde la cárcel de Ezeiza.
  • Las escuchas en sí son ilegales porque provienen de una orden del juez de Lomas de Zamora, Federico Villena, quien investiga a uno de los presos, el llamado rey de la efedrina, Mario Segovia. Como esos diálogos no tenían nada que ver con Segovia ni con la efedrina, Villena ordenó la destrucción de las grabaciones y las transcripciones.
  • En el celular de D’Alessio hay una referencia del falso abogado diciendo «Pau, te mando la grabación». Pau es Paula Oliveto, la diputada de la Coalición Cívica. O sea que todo indica que el origen del anónimo trucho fue el propio D’Alessio, procesado por extorsión, coacción, espionaje ilegal y otros delitos. Stornelli, por su parte, dijo que le tiraron un sobre por debajo de la puerta de su oficina.

Llamadas

Las conversaciones no tienen el menor peso judicial ni alteran ninguna de las acusaciones del Juzgado de Dolores. Un simple cronograma destruye la jugada de Stornelli:

  • La extorsión al empresario Pedro Etchebest empezó a fines de 2018. D’Alessio llamó desde Cancun y le dijo a Etchebest que lo estaban involucrando en la causa de las fotocopias de los cuadernos, pero que él solucionaría las cosas con Stornelli. Eso sí, habría que hacerle un «reconocimiento» al fiscal, «va a querer una atención», dijo D’Alessio. O sea, pagarle una coima.
  • Los diálogos telefónicos fueron grabados por el empresario y continuaron ya con D’Alessio en Buenos Aires.
  • El 8 de enero, el falso abogado le propuso a Etchebest viajar a Pinamar donde se iba a reunir con Stornelli en el balneario CR. La reunión se extendió por varias horas y fue filmada, desde otra mesa, por el hijo de Etchebest.
  • Terminado el encuentro D’Alessio le pidió al empresario 300 mil dólares, todo lo cual quedó grabado por Etchebest. También el empresario registró las conversaciones del viaje de ida y de vuelta cuando D’Alessio habló de cámaras ocultas a dos defensores de la causa de las fotocopias, maniobras con la banda de narcos de Los Monos, la coacción a un ex gerente de Pdvsa y otros delitos.
  • En los días siguientes al 8 de enero, D’Alessio presionó a Etchebest para que empiece a pagar los 300 mil dólares de la coima. Todo quedó registrado.

Este diario habló con el abogado de Etchebest de ese momento. El letrado le ratificó a PáginaI12 que le contó detalles de lo que estaba pasando a un dirigente kirchnerista. Ya contaba con los videos, audios y mensajes de texto que certificaban la extorsión y las maniobras del duo D’Alessio–Stornelli. También le dijo que iba a hacer la denuncia en Dolores dado que el pedido de dinero se concretó en Pinamar. Por supuesto que como el proceso seguía y se iban a hacer los dos pagos a D’Alessio –lo que sumaba más pruebas– pidió que se mantuviera la confidencialidad. De manera que no hay nada extraño en que la cuestión haya aparecido en un diálogo –diez días después, el 18 y el 19 de enero– con quienes están presos por el fiscal que armó buena parte de las causas.

  • La denuncia se presentó el 28 de enero porque acumularon las imágenes de los pagos, pero todo estaba listo desde el 8 de enero, tras el encuentro de Pinamar.

Un dato que denota la maniobra de este lunes es que Stornelli–Ribas pidieron la indagatoria de Valdés, Baratta, Schiavi y Zelkovicz sin poder detallar cuál sería el delito en el que incurrieron. Haber sabido que se iba a presentar la denuncia no figura como delito en el Código Penal.

Acusación

Toda la jugarreta está destinada a evitar la indagatoria de Dolores y a esconder los delitos por los que se acusa a Stornelli. Así los detalló la Comisión Evaluadora del Ministerio Público:

  • Coacción al ex gerente de Pdvsa, Gonzalo Brusa Dovat. Lo amenazaron con una causa y D’Alessio lo obligó a declarar ante Stornelli. El falso abogado hasta estuvo presente dentro de la fiscalía de Stornelli.
  • Pedido de realización de cámaras ocultas ilegales a los defensores José Manuel Ubeira y Javier Landaburu.
  • Espionaje ilegal al ex marido de la actual pareja de Stornelli, Jorge Castañon. Hasta hablaron Stornelli–D’Alessio de plantarle droga en una valija.
  • Espionaje ilegal a empresarios uruguayos tratando de vincularlos con una causa de terrorismo para sacarlos de la cancha en una operación comercial.
  • Extorsión e intimidación a Pablo Barreiro, hijo de un imputado que estuvo detenido.
  • Participación en la extorsión contra Pedro Etchebest.

De todos estos delitos y evidencias es que huye Stornelli. Es lo que explica, descarnadamente, la maniobra de este lunes.

Fuente: Página 12

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