Economía

HASTA MARZO, LA SUBA EN TARIFAS DE LUZ LLEGA AL 44%

SE RECONOCE A EMPRESAS MAYORES COSTOS EN 2018 POR DEVALUACIÓN E INFLACIÓN – El Gobierno autorizó los aumentos para Edenor y Edesur que se aplican este mes y el próximo en medio de las críticas por la calidad del servicio, que volvió a resentirse cuando subió la temperatura.

Por Silvia Peco
Un hogar de clase media con uso moderado de la electricidad que vive en Capital Federal pagaba hasta enero $765 mensuales por un consumo de 280 kilovatios. Desde el viernes pagará $1.017 con un aumento del 32,8%, y desde el 1 de marzo $1.104, un 8,5% más. De este modo entre febrero y marzo, la suba totaliza un 44,3%.

La información surge de las resoluciones del ENRE publicadas el viernes en las que se establecen los cuadros tarifarios de febrero y marzo, faltando todavía nuevos aumentos en mayo y agosto, con lo que el alza total hasta esa fecha superaría el 55% ya anunciado para Edenor y Edesur.

La magnitud de los aumentos se explica en febrero por el alza en el precio mayorista de la energía y de la potencia que perciben las generadoras, y por la suba en el gravamen destinado al Fondo Nacional Eléctrico, pero también por “ajustes ex post” que el organismo regulador reconoce para el semestre mayo-octubre a las dos distribuidoras.

Esos ajustes implican reconocer mayores costos provocados por la devaluación y la inflación de ese semestre en generación y transporte, más los intereses correspondientes.

En las normas, el organismo regulador que conduce Andrés Chambouleyron indicó que “mediante la resolución 185 de 1994, el ENRE incorporó el ajuste ex post de los precios transferidos a tarifas, con el objeto de garantizar la neutralidad del costo de compra en el Mercado Mayorista Eléctrico (MEM)”.

Añadió “que este costo incluye no sólo los precios de energía, potencia y transporte, sino también otros costos asociados al MEM que enfrenta la distribuidora y deben ser transferidos al usuario”. Expresó también que “a los efectos de calcular el cuadro tarifario de febrero 2019 se incorporaron los conceptos pertinentes al semestre mayo/octubre 2018, los cuales fueron ajustados con los intereses correspondientes al período transcurrido”.

Aclaró que los conceptos considerados son los siguientes: Gastos CAMMESA; diferencia cargos de transporte sobre lo trasladado en tarifa; cánones por ampliaciones de transporte y cargos de transporte por la PAFTT (Prestadores Adicionales de la Función del Transporte). Asimismo, se reconoció un adicional a los ex post correspondientes al trimestre agosto 2017/octubre 2017 aunque ya se recuperaron entre febrero y abril de 2018.

Estos ajustes que se reconocen son similares en concepto a los que se iban a trasladar a los usuarios en las tarifas de gas para reconocer el impacto de la devaluación sobre el producto consumido en el invierno. En el caso del gas, la medida fue finalmente derogada por las críticas que suscitó y el Estado quedó a cargo de pagar la diferencia por el tipo de cambio a las petroleras.

Con todo, el impacto para los usuarios de Edenor y Edesur es menor que el calculado en gas porque hubo aumento del precio mayorista de la energía en agosto de 2018.

En la suba ya autorizada en las tarifas de luz para marzo, lo que se ajusta es el valor agregado de la distribución, esto es lo que perciben las dos distribuidoras. Esto debió haberse aplicado en febrero y al postergarse un mes, “el resultado del diferimiento se reconoce en términos reales”.

Según se estableció en los contratos firmados en 2017, los ingresos de las distribuidoras se deben ajustar semestralmente por una fórmula que contempla precios mayoristas, minoristas y salarios.

En las resoluciones del ENRE, se estableció ahora que “el incremento del costo propio de distribución aprobado al 1° de febrero de 2017 es del 78,05%, a partir del 1°de febrero de 2019”, a lo que se restó el factor E porque se supone mayor eficiencia en la prestación, y quedó en 71,7%. También se actualizó el valor de las 36 cuotas que restan para terminar de compensar a Edenor y Edesur por haber percibido en dos partes la mejora de ingresos prevista en los contratos de 2017. Y además se corrigió por inflación el 50% del ajuste que debió aplicarse en agosto de 2018 y se postergó para aplicarlo a partir de febrero de este año en seis cuotas. Esto significa que todos los diferimientos que pudieron sufrir las dos distribuidoras se ajustan por inflación y se aplican desde el 1 de marzo, y hasta se incluye una anticipación de la inflación futura para lo que se incorporan las expectativas para febrero, marzo y abril del relevamiento que hace el Banco Central por el tiempo que tardarán las empresas en percibir el pago de parte de los usuarios.

Fuente ámbito.com

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