Durante la última semana se verificó un sell-off generalizado dentro de las economías emergentes, generando así un impacto sobre las monedas de los distintos países. Este fenómeno respondió a las preocupaciones en torno a los datos de crecimiento a nivel global y a la expectativa sobre las negociaciones comerciales entre EE.UU. y China. En medio de este fenómeno, el peso volvió a ser una de las variables más afectadas, ya que hubo una sobrerreacción por parte de los mercados, considerando las dificultades macro de la economía local y la incertidumbre política actual.

Fuente: ámbito.com

También te puede interesar