Política

CERRÓ UNA DISTRIBUIDORA DE MASSALIN PARTICULARES Y QUEDARON 22 EMPLEADOS EN LA CALLE

Después de 50 años de actividad, Copimo, distribuidora oficial de Massalin Particulares y mayorista de artículos para kioscos, cerró dejando a 22 personas en la calle. Los despedidos los acusan “de joder a la gente laburadora”.

La distribuidora Copimo ubicada en Luján, bajó las persianas a principios de mes y dejó a sus 20 empleados en la calle. Luego de 50 años en actividad, los dueños de la empresa argumentaron que a partir de “un marco impositivo de ARBA que afectó a todas las empresas de la provincia de Buenos Aires”, se profundizó un problema financiero que arrastraba desde hacía varios meses y que no se pudo solucionar.

Los trabajadores despedidos recibieron la promesa de recibir el 100% de las indemnizaciones. Y si bien Massalin Particulares se hizo cargo de las liquidaciones finales, la empresa se lavó las manos, según explicaron en un comunicado.

“La mentira más grande es decir que nos pagan el 100 por ciento de lo que nos corresponde. Háganse cargo, inoperantes llamados socios gerentes del 50 por ciento que falta. Por una vez en su vida dejen de joder a la gente laburadora”, señalaron en un texto que dio a conocer el portal Infocielo.

“Desde el 1 de diciembre 22 familias sufrimos el despido de nuestras fuentes de trabajo. No quisimos hablar para no entorpecer las negociaciones salariales, que beneficiaron a unos pocos. Demás está decir que Massalin se hizo cargo de todas las liquidaciones. Y lo que era un pacto entre la empresa y los empleados lo hicieron a un lado. No lo pagaron. Se la quedaron ellos, los inoperantes”, expresaron los despedidos de Copimo.

“En este último mes de noviembre sufrimos el peor de los castigos. La incertidumbre de gente que no nos daba respuestas. Jugaron con nuestra fuente de trabajo y hasta se dieron el lujo de amenazarnos si no firmábamos el convenio de liquidación final”, agregaron.

Asimismo sostuvieron: “Sus intereses estuvieron por encima de la gente que siempre les puso el pecho. La que la ponía la cara. Ante cada desacierto que cometían. Soberbios. Hoy se encuentran que fundieron una empresa que tenía la gallina de los huevos de oro. No le echen la culpa a Macri, ARBA y al nuevo distribuidor. No saben ni sabrán administrar una PyME”.

“Tienen empresas paralelas en donde amarrocan ganancias y se ensucian por un par de monedas que no quieren pagar. El delegado gremial ´CS´ jamás cumplió su mandato de estar del lado de los trabajadores, sólo pensó en arreglar su situación. El sindicato nunca nos representó, sólo se sentó con los inútiles a arreglar su tajada. Y los más viejos empleados hicieron lobby y nos vigilaban para saber si firmábamos un acuerdo que sólo a ellos los beneficiaba”, concluyeron.

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